En los ríos cortos los peligros abundan. En las competencias cortas el triunfo se hace más visible, pero más esquivo.
170
Para que el regreso sea más grato, haz como el capitán de un barco viejo que deja el puerto y ve el muelle como algo ya imposible de pisar.
171
Vive bien, a plenitud, la primera mitad de la vida y la otra dejará de ser una odisea para convertirse en un plácido regreso.
172
Una historia de amor que se conserve en medio de un largo infortunio, es muestra contundente de que la tristeza debe tener un lado feliz.
173
El amor, como a las aguas cristalinas, hay que dejarlo fluir para que conserve su pureza.
174
Imaginación y reflexión son las manos que toman los libros para iluminar cada una de sus páginas y dar vida a las historias.
175
Cuando a conciencia se usa el cuerpo para urdir infidelidades, ni los buenos pensamientos logran destejer el cerco invisible creado por la nostalgia.
176
Si las aguas sorpresivamente se desbordan, rara vez vuelven a su cauce. No tener un destino definido hace los viajes inciertos y prolongados.
177
La claridad de pensamiento define y llena de colores el horizonte del alma.
178
Las obras literarias que tienen grandes dosis humanas no las maltrata el tiempo, las preserva el destino y la magnitud de la vida.
179
El sol sale para todos, pero no a todos ilumina. Vivir en el común hace que tus huellas las borre fácil el viento y te pierdas en la vuelta.
180
En las hojas de la vida haz glosas donde puedas refugiarte cuando el azar quiera cambiar la página.
181
La perseverancia termina haciendo a un lado los caprichos de la existencia.
182
Si la edad del hombre es el dividendo y el divisor la amistad, el cociente siempre será exacto. La amistad acorta distancias y necesidades.
183
Cuando no se sabe conservar lo que se tiene, difícilmente se consigue lo que falta.
184
Las preguntas que podamos resolver de nuestro pasado serán las luces que ayudarán a despejar las penumbras del futuro.
185
No permitas que la muerte te sorprenda, que apenas toque tu hombro. Sigue la luz que elija el corazón; esa que tantas veces apagó tu boca.
186
Sólo desde una edad adulta
brillante se puede ver los intensos rayos que enceguecen el corazón de los jóvenes.
187
El buen tirador solo baja el arco cuando ve la flecha en el centro de la diana.
188
Las verdaderas búsquedas se inician desde nuestro interior. Si abundan los inconvenientes es porque se avanza en la dirección correcta.
189
Cuando el ascenso a la montaña se hace escabroso es porque nuestro espíritu no ha auscultado con firmeza la profundidad del firmamento.
190
En el corazón de cada ser humano se encuentra escondida la riqueza incondicional que nos iguala a todos.
191
En los terrenos abonados con ignorancia es donde más rápido, y mejor, germina la mentira.
192
El milagro de dar solo se realiza en aquellas personas que comparten lo mejor de sí sin esperar contraprestación alguna.
193
Cuando logremos que la quietud comparta su espacio con el espíritu y el silencio, el menor movimiento nos revelará la magnitud del universo.
194
Tener presente nuestras debilidades nos permite reconocer fácilmente al contendiente poderoso, acercar la victoria y alejar el fracaso.
195
Quien engaña para desviar a otro de su recto camino no hace más que despejar la ruta de su propia destrucción.
196
La buena dirección emprendida en la mañana reserva suficiente luz en los ojos para iluminar el resto del día.
197
Carencia y opulencia cuando se miran desde el silencio siempre proyectan la misma sombra.
198
Descubrir en los ojos del abuelo huellas de sus últimas nostalgias y seguir la luz de sus mejores años, mantendrá iluminado el horizonte.
199
Si el asedio de las tribulaciones te hace comprender que la morada última de la naturaleza es el espíritu, es porque cerca está la plenitud.
200
Diles a los hijos cómo se llega a las estrellas. Pero sobretodo diles que un corazón limpio acorta la noche y hace copiosa la luz del día.
201
En el ser humano la religiosidad es más auténtica cuando no impone sus doctrinas sino cuando escucha y respeta las creencias de los demás.
202
Quien teme acercarse al río renuncia a ver sus orillas. Evitar el desafío es resignarse a ver pasar lentas y distantes las oportunidades.
203
Todo en el universo está hecho para ser nivelado por lo más bajo, si no, ¿qué otro sentido tendría la muerte?
204
Quien no se preocupa por arrancar la maleza del piedemonte de la cordillera no alcanzará a contemplar la extensa luminosidad de la llanura.
Observación: las frases aquí publicadas pertenecen al libro "Frases que ayudan a vivir y a mantenerse en constante cambio", de René Alfonso Jaramillo Valdés.