sábado, 3 de noviembre de 2012

Frases que ayudan a vivir y mantenerse en constante cambio.




301
Dar sin pensar en el valor material hace que todo lo que recibas siempre te parezca suficiente.

302
Si mantienes la mirada en línea recta al horizonte las sombras que asedian el día guardarán la distancia.

303
Así como la luz permite seguir las huellas del camino el conocimiento que se adquiere debe iluminar nuestra propia búsqueda.

304
  ¿Qué libertad posee el hombre árido en su interior si el amplio desierto lo confunde?

305
¿Para qué arrastrar la barca hasta el río si no te ha de llevar hasta la otra orilla?

306
La única excusa que tiene el ser humano para no autoevaluarse es que no le interese la vida.

307
Siembra en el ser humano la inquietud por el conocimiento y harás brotar en él su fuente inagotable de sabiduría.

308
 La motivación que se observa en el discípulo se convierte en leve brisa que mantiene encendida la llama del maestro.

309
Disfruta de la luz y los colores de la primavera para que puedas desplazarte por entre las sombras sepia del otoño.

310
Mientras el objetivo se mantenga en la mira la voluntad hará que la distancia no se convierta en obstáculo.

311
El sosiego permite ver próximo el horizonte y hace que (la escases) se convierta en abundancia.   (falta).

312
El límite de la exigencia con los otros debe ser el punto a donde cada uno ha llegado.

313
La lejanía se encarga de preservar la grandeza de los hombres y más de aquellos que un día tuvimos cerca.

314
Al ser humano como a los metales el roce lo desgasta y opaca. Contrario a muchas piedras preciosas que el contacto realza su color y brillo.

315
Odiar es dejar los recuerdos al otro lado del abismo donde a veces es imposible tender el puente del perdón.

316
Cuando las decisiones fluctúan temerosas entre la razón y el corazón siempre quedan fisuras para el remordimiento.

317
Un buen amigo es una tenue sombra que durante la noche nos cubre y protege, y durante el día vigila nuestras huellas.

318
El hombre podrá decir que se conoce a sí mismo cuando en su interior haya encontrado el camino que lo lleve a reconocer a los demás.  

319
Si no existe una ley que evite el crimen es aun más difícil que pueda crearse una que lo perdone y lo haga olvidar totalmente.

320
Al sembrador que conoce bien sus tierras y elige el mejor tiempo para la siembra no lo sorprenden las buenas cosechas.

321
El ser humano difícilmente perdona lo que lastima su corazón, lo que a veces olvida es que sólo allí nace el verdadero perdón.

322
 Lee y observa lo que escribe la naturaleza y comprenderás los detalles mínimos de tu intimidad y su relación con el universo.

323
Si no quieres salvarte siguiendo la línea que va mostrando el destino por lo menos intenta dar un salto que te lleve más allá del infierno.

324
¿Podrá el ser humano descubrir que los alrededores están iluminados mientras en su morada habiten las tinieblas?

325
Dolor y alegría, como las grandes obras de arte que fácil olvidamos, esperan porque saben que el corazón y tiempo también hacen inventario.

326
Para el hombre que ha elegido bien su camino las sombras le deben servir para descansar y refrescarse, no para llenarlo de temores.

327
¡Qué livianas y suaves se ven las montañas desde las alturas!

328
Sabio es aquel que alcanza a descubrir en las perdidas presentes sus ganancias futuras.

329
Así como los árboles de raíces profundas no temen a la corriente impetuosa del río, las frases sensatas no deben temer a los vendavales.

330
Si lejos del hogar sientes que el pulso de tu corazón lo mide la nostalgia, regresa. No esperes que el abismo devore los caminos.

331
El mejor lugar para morir es donde se fue feliz.

332
Los ríos por caudalosos que sean tienen como prioridad irrigar los campos y tributar sus aguas, por eso guardan serenidad en gran parte de su recorrido.

333
Si caminas de frente al sol disminuirás tu sombra y harás que la luz del atardecer elija tu corazón como su único refugio.

334
Sólo debe temerle a la verdad quien siempre ha confiado en la mentira.

335
Nada se hace más difícil que volver cuando la ausencia ha causado dolor e incertidumbre.

336
Los detalles del destino los entrega la vida en pequeñas desgracias que al saberlas leer ayudan a entender las turbulencias del alma.

337
Si sueñas con el rumor de un río que no quiere tributar sus aguas, al despertar búscalo, embárcate para que no te sorprenda la última noche.

338
Los momentos especiales no compartidos con quienes amamos, y que recordamos en la distancia, son el mejor hábitat de la nostalgia.

339
Un espíritu apacible es la llave más efectiva para abrir las puertas secretas de la naturaleza.

340
No hay victoria que más reconforte que aquella lograda sobre nuestras propias limitaciones.

341
¿Por qué la voz aliento dada por un moribundo se vuelve tan significativa y duradera?

342
Los caminos que conducen al mal se multiplican con la oscuridad, pero desaparecen con los tenues rayos de la verdad.

343
Cuando las fortalezas humanas se unen para ir en una sola dirección la orilla del fracaso desaparece.

344
Quizá la cultura clásica, y los libros, no ayuden a ser felices, pero sí aseguran que el espíritu del hombre contemporáneo se sobreponga a tantas incertidumbres.

 345
El ave migratoria hace su nido en árbol alto y frondoso. Un buen libro sólo anida en el corazón del hombre creativo y sediento de sabiduría.

346
Cuando el escritor se ciñe a un plan para componer sus obras limita su imaginación y pone barreras al asombro.

347
Es indescriptible el sentido que adquiere la vida cuando el ser humano tiene entre sus preocupaciones el bienestar del otro.

348
No hay luz que alumbre más en las tinieblas que aquella que se propaga desde nuestro propio interior.

349
Aquellas semillas que se siembran con lágrimas, y crecen, la recolección de la cosecha siempre producirá alegría.

350
¿Qué aire sopla en las tumbas de los héroes que desde allí se sigue inflando la pompa de la gloria?

Las frases publicadas hacen parte del libro “frases que ayudan a vivir y mantenerse en constante cambio”.