101
Cuando no se toman decisiones acertadas al paso del transeúnte acude la incertidumbre; morada de quienes se alimentan de discordias.
102
Las palabras son aves silvestres que estando en tu interior adornan y se hacen música, pero liberadas toman direcciones insospechadas.
103
A la verdad se le pueden anteponer oscuridades y túneles sin salida, aún así es la única que no cesará en la búsqueda de la luz.
104
La llama de la libertad cuando se lleva en el alma ni el más fuerte de los huracanes podrá extinguirla.
105
Vivir en las grandes ciudades es, en la mayoría de las veces, exponernos a que la vida nos mantenga en constante exilio.
106
Lo que lleva menos ruido se hace más arrasador, porque siempre pone a su favor el miedo que el asombro guarda para quienes lo han olvidado.
107
El perdón sincero, como el sol de mediodía, no permite que las sombras del odio se propaguen.
108
A quien olvida sus ancestros le ocurre lo que a la manada que deja atrás a las elefantas viejas: vuelve por ellas para proveerse de agua.
109
La derrota deja al ser humano a nivel del piso. El triunfo lo hace flotar con cualquier viento. Mantenerse en vuelo es sostener el éxito.
110
Una de las características de la vida es que está llena de carencias. Son éstas las que animan a buscar el sentido inefable de su misterio.
111
Quien se lanza al río solo con la intención de cruzarlo y no para conocer la fuerza de su corriente, el fondo del cauce seguirá a su acecho.
112
El maestro que logre que el estudiante descubra la energía de su interior y su cerebro, le habrá puesto más cerca los límites del universo.
113
Pensar en lo más lejano es, a la vez, poner todo más cerca.
114
El corazón es un atleta solitario, que desconoce el punto de llegada.
115
Si se mira con el corazón, lo invisible se hace visible. Si se llora de corazón, nuestras lágrimas no las secan ni los más cálidos vientos.
116
Cuando no hay fe en lo que se hace, la mirada se pierde en el horizonte y no percibimos las oportunidades que giran en torno a lo realizado.
117
Cuando se viaja incomodo o de espaldas, pero siempre con rumbo a la cima de la montaña, no importa lo profundo que se vean los abismos.
118
Leer es viajar por una autopista elevada y extensa, de un solitario y estrecho carril, donde solo hay espacio para la complicidad estética.
119
Si quieres contemplar desde lejos un bello y colorido jardín, riega las flores silvestres que encuentres a lado y lado del camino.
120
De los diálogos donde fluyen elogios sobre lo que conocemos, me interesan las escasas preguntas que surgen sobre lo mucho que ignoramos.
121
Las palabras son aves silvestres que estando en tu interior adornan y se hacen música, pero liberadas toman direcciones insospechadas.
122
La luz que el conocimiento genera es directamente proporcional a la sombra de confianza que resulta de creer saberlo todo.
123
Por su contundencia y solidez la verdad requiere de menos espacio y palabras que la mentira.
124
La cara de la verdad es una y aún así su transparencia no se pierde entre los mil rostros de la mentira.
125
De las dos eternidades, cuyo centro y punto de partida es el hombre, la más cercana y oscura quizá sea la que llevamos en nuestro interior.
126
La ira busca su doble en los ofendidos. Solo el silencio la desmorona y ve caer como castillos de arena levantados en playas desiertas.
127
El sentido final de la abundancia servirá para recordarnos la escasez, los tiempos de crisis y todo aquello no retribuido al medio ambiente.
128
Las palabras dichas sin el menor juicio son como aves libres después de un corto cautiverio: vuelan desesperadamente y jamás regresan.
129
No importa donde acaben los pasos del hombre. Las que sí importan son las huellas que dejarán florecer sus ideales.
130
El silencio dispersa la muerte para evitar que asalte, para que llegue sosegada como está pactado; como la vida misma lo exige.
131
Para los hombres el silencio debe convertirse en una actitud mediadora entre el dolor y la alegría.
132
El libro es una barca capaz de llevarte a la otra orilla y debajo de la cual existen profundidades que la mente no alcanza a imaginar.
133
Los libros son llamas eternas en el inagotable sendero de la sabiduría.
134
Si después de observar sientes necesidad de contemplar, es porque la primera se ha convertido en el espejo de los secretos de la naturaleza.
135
La posibilidad cotidiana de hacer el bien se asemeja al paso anunciado de un cometa luminoso, a este pocos nos acordamos de verlo pasar.
136
La esperanza debe renovarse con cada amanecer, para ello la mente humana debe estar predispuesta al bien común, al reconocimiento del otro.
137
Los actos positivos del presente hacen perder el tedio a las sombras del pasado y se convierten en bases sólidas del incierto futuro.
138
La impaciencia es la que hace que el hombre no alcance a ver el sello indeleble que el tiempo va poniendo a cada uno de sus actos.
139
Discutir postulados que se tienen por ciertos es deslegitimarlos. Al río que le llegan aguas intempestivas se desborda y anega el paisaje.
140
La observación es la puerta giratoria entre los fenómenos naturales y el conocimiento que cada ser humano tiene de su interior.
141
En el amor prefiere los gestos inesperados y duros que causa la sinceridad, a los oscuros e imborrables que deja la traición.
142
Muestra siempre el sendero de ascenso a los demás, aún sabiendo que nunca alcanzarás la cumbre y que pronto los perderás de vista.
143
Cuando desaparezca la indiferencia y el asombro se vuelva cotidiano, podremos esperar que de las utopias florezcan los milagros.
144
Cuando disponemos la imaginación para largos vuelos todos los vientos son favorables y conducen a las tierras donde maduran las palabras.
145
Las condiciones adversas buscan pulir el espíritu y lo acorazan contra los vientos fríos que intentan helar el corazón humano.
146
Si exploras las posibilidades que da la vida, dejarás a la muerte huellas profundas y secas que dirán de los lejos que te encuentras.
147
Un árbol que cae y la contaminación que va a los ríos, envenenan. Se acabará el canto de los pájaros; pronto veremos el último poniente.
148
Quien vive de ilusiones exige poco de sí, espera todo de los demás y termina culpando de su infortunio a la suerte que otros no le dieron.
149
A ricos y pobres los separa un caudaloso río, al que volverán para el último embarque y donde entenderán lo livianos que son sus equipajes.
150
No temas al atardecer. Si sientes necesidad de detenerte es porque debes contemplar de lejos la noche y esperar la eclosión del nuevo día.
151
Los actos de solidaridad son briznas que fácilmente eleva el viento. Ellas son las que muestran el camino cuando se inicia el último viaje.
152
Haz de tu espíritu un espejo donde otros puedan ver lo que acontece en su interior.
153
Observa a las demás personas como si solo a través de ellas se te revelaran los grandes secretos que aun te guarda la vida.
154
El silencio es la sombra que rodea la fuente donde bebe la inspiración. Muchos tocan sus aguas, pocos ven su rostro reflejado en ella.
155
El cultivo de la vida no requiere de una estación específica. Siembra que en cualquier época del año te dará a recoger sus frutos.
156
Cuando no se piensa acosa la penumbra y se pierde la oportunidad de auscultar otros universos desde nuestra intimidad.
157
Sobre el río de la vida se extienden puentes largos y sonoros que el sordo jamás alcanzará a cruzar.
158
La indiferencia es la muestra de que las sociedades humanas han perdido la capacidad de asombro.
159
Lo enigmático del pensar es que sus mejores luces solo se reflejan en el espejo de lo desconocido.
160
Si logras seguir el vuelo quebradizo de una mariposa, hasta verla posar en un girasol; puedes acercarte a beber el néctar del reencuentro.
161
El hombre llora al nacer y se va en medio del mortal silencio, porque son más los interrogantes que le ha dejado la vida.
162
La justicia natural es la única ley capaz de mantener en equilibrio constante el corazón humano.
163
Subir a la montaña y contemplar el lejano horizonte, son escalones imprescindibles para contemplar la claridad y profundidad del firmamento.
164
La libertad es una vasta llanura donde extendemos nuestras frazadas después de una noche de intemperie y lluvia.
165
La libertad y el honor son las partes visibles del iceberg que es ser humano. El resto debe mantener la transparencia de su superficie.
166
El conocimiento hace que la realidad llegue al hombre dotada de todas sus posibilidades, entre ellas la más esquiva: la trascendencia.
167
El hombre antes de aglomerarse debe agotar la búsqueda de su libertad. Si no lo hace renuncia al placer de volar por vastos firmamentos.
168
Procura que al llegar las sombras de la tarde al patio de tu casa, tú ya estés adentro.
Observación: Las frases aquí publicadas pertenecen al libro que lleva por título" Frases que ayudan a vivir y a mantenerse en constante cambio".