Unos llaman al regreso verdad de tierra; otros dolor de patria. Pablo Neruda no hizo distinción entre estos dos conceptos, a su vuelta sólo sintió que todos los caminos salían a su encuentro, le contaban su historia y a él, como poeta en regreso, le quedaba correr el riesgo de ver esfumar su propia historia si no continuaba la búsqueda de su identidad a través de los únicos senderos donde la gloria americana escondía las semillas, dolor y tradición, alimento imperecedero que el poeta no iba a malograr. El poeta no renunciaría a su búsqueda, a su poesía.
Dejar de ejercer la diplomacia y ser elegido senador de la república (1945 ), le permitió a Neruda redescubrir en su propia piel el olor inextinguible del ser americano, de su ser chileno, olores a pampa áspera, a cumbres andinas, a veces interminables, tierras donde el minero y su andar incierto habla de la fragilidad de su destino: "Son hombres de rostros quemados; toda una expresión de soledad y de abandono se deposita en sus ojos de oscura intensidad"1. En su poesía habría de reafirmar sus impresiones de la "pampa dura", planicies, como el resto de América, donde teniéndolo todo, a los hombres les costaba demasiado vivir.
Pablo Neruda regresó a Chile en el año 1943 - después de ser cónsul honorario en Birmania, Ceilán, Java y Barcelona -, predispuesto a volcar su existencia, olvidarse de las tierras verdes y selvas exuberantes donde él había nacido (Parral 1904 - Santiago 1973) y confrontar el desierto lunar, dialogar con los obreros de las minas de cobre y de las salitreras. Neruda no quería dejar escapar ningún episodio que templara las fibras de su ser roídas por el "exilio diplomático": " Pienso que el hombre debe vivir en su patria y creo que el desarraigo de los seres humanos es una frustración que de alguna manera u otra entorpece la claridad del alma"2.
Fue quizá la verdad de tierra lo que hizo la poesía de Neruda, poesía de reencuentro, combativa y desolada:" Mi poesía no rechazó nada de lo que pudo traer en su caudal; aceptó la pasión, desarrolló el misterio, y se abrió paso entre los corazones del pueblo"3. Esa verdad de tierra lo hizo sentir de nuevo que sus manos de alguna manera habían trabajado, pulido con su conciencia aquellos peñascos, aquellas rocas milenarias y carcomidas que absorbían los rayos solares para iluminar los recónditos secretos del alma americana; alturas donde se aprendía el alfabeto del silencio, alturas cunas del relámpago y del hombre.
Canto general (1950).
Canto general, la obra cumbre de Neruda, comenzó a gestarse desde el año 1945, cuando el poeta ingresó al partido comunista de chile. Este inmenso poema compuesto en quince cantos, donde el hombre se enfrenta a su propia existencia hasta enterrarse en el "amasijo arenoso" y renace empuñando la identidad, es la recuperación de su consciencia perdida. En "canto general" se desarrolla una estructura histórica y una temática social disgregada en la descripción de la naturaleza, y en el renacimiento que se inicia en las alturas de Macchu - Picchu, ruinas desde donde se ven correr las nubes, los ríos, hasta descubrir las raíces indígenas, únicas capaces de elevarse en silencio por las cordilleras andinas y tocar las puertas del cielo. Esos tránsitos por los caminos Incas, Chibchas, Mayas y demás culturas precolombinas, los escuchó el poeta, los siguió, y en su recorrido invocó y presentó el paisaje como el escenario único y posible donde la opresión quiso quedarse, huellas del dolor al que fue sometido el ser humano. En su recorrido muestra además los aspectos positivos de la conquista americana, critica a los enemigos de su propia tierra, invita al renacimiento de la realidad perdida, exalta su Chile natal, canta las duras faenas de los trabajadores, expone las creencias políticas; y contempla el mar.
Canto general es un descenso, un volver a redescubrir los ágiles caminos de nuestro ser. Neruda, así lo sintió cuando, parado en las ruinas de Macchu - Picchu, contempló el alma, el espíritu que por siglos había permanecido suspendido entre las peñas de la incertidumbre. Desde este punto de la contemplación, el poeta desnuda su yo, un yo que quiere adentrarse en el corazón mismo de las tinieblas para aprisionar entre sus brazos el alma desgranada por los oprobios invasores. Allí el poeta se interroga, interroga la naturaleza para que ésta le indique los caminos ligeros de los antepasados, sus tradiciones y sus búsquedas. Son preguntas que la naturaleza no se niega a responder, están tocando su espíritu, sus fibras de nuevo comienzan a estremecerse y su canto necesita ser contado, por esa razón accede al pedido del poeta que asciende hasta el centro de su corazón, hasta lo alto de las ruinas de Macchu - picchu.
"Qué dicen tus destellos acosados?
Tu secreto relámpago rebelde
Antes viajó poblado de palabra?"4
El poeta siente la sinceridad de la naturaleza antes de desnudar ante ella su consciencia. Luego funde sus pasos en los caminos que siempre quiso hallar y se entrega, muestra su yo épico dispuesto a nutrirse de la historia que ella quiere contarle y que por siglos le habían ocultado.
"Puse la frente entre las olas profundas
descendí como gota entre la paz sulfúrica,
y, como un ciego, regresé al jazmín
de la gastada primavera humana"5.
Para el poeta lo trascendental es dejar fluir su sangre, sentir lo que la naturaleza quiere decir, gritar, y Neruda se vuelca sobre la historia, se deja absorber por ella y ésta entiende su búsqueda, le permite exponer sus derechos de hombre americano y respeta su moralidad, su consciencia, acepta su peregrinaje y de este peregrinar nace un deber, la alteridad, la gracia de reconocer al otro, al que sufre, al que le ha sido negada su condición de hombre libre. La libertad ha sido un clamor de centurias, suma de duras manifestaciones humanas que tocan la piel del poeta que también busca su propio espíritu, y es sobre ese espíritu que él ancla su poesía; el clamor, su pensamiento, y desde aquí su canto se hace colectivo, canto que exalta el ser nativo, el ser del hombre común, el ser de aquellos hombres que se siguen nutriendo de su tradición, en síntesis, el poeta se aferra a la historia como único medio para ver resurgir la idea de una identidad si no universal; americana. Es la historia la que le ha permitido el reencuentro consigo mismo, con su pueblo, sus montañas, sus animales y en última instancia con la esencia del arte poético. Este recorrido, en parte Hegeliano (yo lírico, nosotros épico - América - yo colectivo) podemos sentirlo en el canto doce de "alturas de Macchu - Picchu" :
"yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
Los silenciosos labios derramados
Y desde el fondo habladme toda esta larga noche
Como si yo estuviera con vosotros anclado, "6
Canto general, la obra más ambiciosa de Pablo Neruda (premio Nobel de literatura 1971), es el espejo donde el poeta ve transcurrir su vida y la de sus antepasados; experiencia propia cimentada en la perspectiva histórica que al final le recuerda que no había para él otra residencia posible fuera de su amada América.
Notas:
1. Neruda, p. Confieso que he vivido. Círculo de lectores. Bogotá, 1974, página #184.
2. Ibid, página # 183.
3. Ibid, página # 188.
4. Neruda, p. Canto general. Orby. Barcelona, 1983, página # 31.
5. Ibid, página # 25.
6. Ibid, página # 36.
Tomado de la revista Cariátides, número 44
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