751
Quien
no se entrega en el amor bracea en la superficie del lago, pero jamás conocerá
su fondo.
752
La
muerte se engaña al creer que su presencia cierra un mundo, se olvida que abre
otros que no olvidarán aquel.
753
Aquel
que se empeña en no vivir la vida, sin morir sufre la verdadera muerte.
754
La
vejez aparece cuando empezamos a preocuparnos por el tiempo que nos queda para
realizar los proyectos aplazados.
755
Quien
pretende calmar la sed en el río sin acercarse a sus orillas no sabe qué clase
de agua bebe.
756
Cuando
los restos de un naufragio llegan a la playa es porque hay historias que no se
han terminado de contar.
757
Que
tan fácil se dispara una escopeta de regadera y que dispendioso se hace extraer
los perdigones de la presa.
758
Si el
verdor de una rama emerge entre la seca maleza piensa que la verdad es esa luz
capaz de llevar al hombre a los confines del universo.
759
Obrar
bien permite al ser humano elegir los jardines que han de florecer en su alma.
760
El
conocimiento es como las olas que mientras más se acercan a la orilla más se
expanden.
761
Así
la corriente del río sea escasa la naturaleza guarda su cauce. Mientras
persistas en lograr el objetivo a la derrota no le queda más que esperar en las
orillas.
762
Es
natural que la corteza del tronco que más sol recibe sea la que primero se
desprenda.
763
Mucho
me he preguntado dónde queda el cielo y el camino que más motiva a seguir la
búsqueda lo encuentro en los ojos del niño y del abuelo.
764
El
único espacio donde la adversidad siempre está de nuestra parte es aquel donde
se defiende el honor.
765
Si
insistes en nadar contra la corriente es natural que al final un arroyo menor
te arrastre.
766
Escribo
porque a veces llegan barcos a mi puerto que no me dejan ver el horizonte y
solo zarpan cuando se sienten llenos de ilusiones.
767
Si el
camino no tuviera fin no te incitaría a dar el primer paso.
768
El
hombre prudente sabe con quién, en dónde y hasta dónde habla. El bohemio no
sabe con quién, en dónde, ni hasta dónde bebe.
769
La
vida es una montaña rocosa que aunque agreste y dura nos permite conquistar su
cúspide.
770
Que
tu sombra sea la roca donde posa la garza mientras ve pasar la corriente del
río.
771
Cuando
se conoce la calidad de la semilla que se siembra poco importa el tiempo que
tarde para dar fruto.
772
Haz
como el río cuyo destino ineludible es el mar: no esquives ninguna curva porque
al salir de estas se observa con más claridad el horizonte.
773
Mientras
nuestro espíritu esté invadido por apegos materiales en él no habrá espacio
para la sabiduría.
774
El
primer vuelo debe asegurar la posibilidad de volver al nido a reordenar las
plumas.
775
La
búsqueda que hacemos en los otros es la que nos permite el descubrimiento de
nuestras propias fortalezas y virtudes.
776
La
tolerancia es ese movimiento incesante del océano que empuja las olas para que
refresquen las playas.
777
La
mejor referencia de los abismos la da un corazón que ha perdido el rumbo.
778
Quien
sigue pasos ajenos, y no da los propios, cuando menos lo espera lo alcanzan las
sombras y se perderá el amanecer.
779
No se
muere, se siente el leve empujón del tiempo que quiere instalarte en la noche
para que veas brillar los recuerdos.
780
La
profundidad del abismo es directamente proporcional al miedo que tengas de caer
en él.
781
Las
virtudes y valores humanos se adentran en el espíritu como las raíces en la
tierra para proteger al árbol de los vendavales.
782
Si
percibimos los rayos del sol es porque estamos en condiciones de llegar hasta
su fuente.
783
Un
obstáculo en el camino se convierte en breve descanso cuando nos permite
recordar lo que hemos logrado en jornadas anteriores.
784
Los bienes alcanzados con trabajo son fieles al hombre en su descanso.
785
Las
obras clásicas son aquellas que el tiempo ha depurado y que el hombre se ha
encargado de conservarles el brillo.
786
¿Cómo
será el silencio que impera en las nieves perpetuas que hasta el viento del
piedemonte que la escala se congela?
787
A
veces me pregunto de qué están hechos los libros que se convierten en puertas
que nunca se cierran ni las oxida el tiempo.
788
¿Te
has preguntado por qué los árboles donde abundan frutas jugosas no son los más
apetecidos por las aves para construir sus nidos?
789
¿Cuál
será la profundidad del corazón que desde allí brotan las mayores amenazas para
la humanidad entera?
790
¿Qué
rédito puede obtener un hombre justo que ha entregado su renta para que se la
administren dos mentirosos?
791
Pensar
en que somos el punto de encuentro de dos eternidades, dudar de estas hace
visible el milagro de la vida.
792
Cuando
se sabe encausar el viento y desplegar naturalmente las alas se conquistan
territorios jamás imaginados.
793
El
tiempo es el paisaje sobre el cual vuela la vida. Aprovecha la dirección del
viento y podrás contemplar todos sus colores.
794
La
muerte es una puerta que antes de abrirse a la eternidad nos permite leer el
veredicto de cómo hemos vivido.
795
Al
verdadero sabio lo descubre el tiempo. Sus palabras son portadoras de luz
original y brillan por sí solas.
796
La
ira no hace más que esclarecer el camino al enemigo y oscurecer el nuestro.
797
Quien
busca de prisa el horizonte la fatiga de la tarde no le dejará entender por qué
el día esconde sus colores en la noche.
798
No
hay camino más lento y arduo que aquel que nos separó de la virtud.
799
Que
la profundidad sea la que nos haga temer al océano y no las inesperadas olas
que aparecen en la distancia.
800
El guerrero que piensa en la gloria antes del
combate arrastra al campo de batalla las luces que iban a iluminar el camino de
regreso.
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