901
El pez
que conoce los anzuelos sabe dónde abre la boca.
902
El amor
es un jardín a la vera del camino, este deja ver las flores a todos los
caminantes, pero a pocos sus raíces.
903
Una de
las mayores virtudes de un maestro, además de saber transmitir conocimientos,
es estar siempre dispuesto a aprender de sus discípulos.
904
La
humildad es tan natural que acompaña al hombre bueno hasta los más bajos fondos
de la condición humana.
905
Cuando
a lado y lado se baten locamente los remos nos olvidamos de la barca y de lo
vasto que es el océano.
906
No
busco las frases. Cae una gota de agua, esta gota trae un mensaje y yo lo leo;
no es más.
907
Se es
rico si se sabe administrar lo poco que se tiene.
908
La
búsqueda afanada del tiempo enturbia la mirada, es por esto que no encontramos
fácil los caminos de la infancia.
909
La
belleza surge cuando las imágenes se cruzan con el tiempo y éstas no pierden su
brillo.
910
Si
quieres llevar una obra de arte a tu casa con sus colores, formas y signos, lo
primero que debes hacer es valorarla con el corazón.
911
El alma
de un hombre noble es como esas nubes que cruzan sólo para confirmar la
transparencia del firmamento.
912
La paz
se fortalece cuando hablar de los desfavorecidos se entiende como la búsqueda
del bienestar de todos.
913
Las
palabras mientras las rodea el silencio son tesoros y en ellas prefieren viajar
los pensamientos.
914
Cuando
el hombre se aleja de la verdad pierde la posibilidad de encontrar su propia
sombra.
915
Barca
ni remos garantizan la llegada a la otra orilla. El secreto de todo viaje está
en conocer la noche y descubrir a tiempo por dónde despunta el día.
916
Un buen
final desenmascara un mal comienzo. Lo que viene tiene que llegar, puede ser
tarde; pero llega.
917
El
silencio es un lago efímero y transparente por donde sólo cruzan pensamientos
nobles.
918
El agua
que desciende sin afán la alta montaña es la que mejor disfruta el paso por la
llanura.
919
Para el
que lee todas las puertas estarán abiertas, porque ningún obstáculo detiene el
poder de la palabra escrita.
920
Si das
un paso al costado para permitir que tu enemigo siga tendrás asegurado el final
del camino.
921
Quien
va detrás pocas veces reconoce que la sombra que recibe la proyecta el que va
delante.
922
Si
golpeas el semblante de algún dios procura que no te vea cuando escondes la
mano.
923
Todas
las heridas duelen, pero ninguna como aquélla que debajo de la piel esconde el
amor.
924
Examinar
la vida propia es multiplicar la luz interior para no perder de vista las
sombras acumuladas al final del túnel.
925
Al
enseñar a otro a pensar le pones el pie en las primeras escalas que conduce a
la sabiduría.
926
Las
sombras del pasado no paran de crecer y perseguirte, sin embargo no alcanzan a
oscurecer la luz de tu siguiente paso.
927
Si
entendiéramos por qué llevamos dentro las mejores medicinas mantendríamos
iluminado nuestro interior.
928
El
honor que se alcanza cuando en la competencia se ha dado lo mejor de sí, por lo
general, nos ahorra el paso por la meta.
929
Mientras
más justo es el hombre más baja le queda la cuerda de la justicia que tiene que
saltar.
930
La
sabiduría no es saber decir las palabras sino asegurarnos de que vuelvan
convertidas en imágenes.
931
Fácil
vuelve al cauce el río que momentáneamente se desborda.
932
El
perdón es el puente amplio y reforzado por el que regresa el que ha sido
acusado injustamente.
933
No se
hace eterna la espera del alba cuando no se ha sabido comenzar la noche.
934
Si
pasas una página y sigues escuchando el aleteo rezagado de las palabras es
porque se rompió el hechizo.
935
Cuando
el ánimo es ajeno a la aflicción vivir hace ágil el viaje y liviano el
equipaje.
936
Si
logras ver la frágil sombra que proyecta el presente habrás descubierto la
primera escala secreta del futuro.
937
Si no
observas la naturaleza no podrás ver tu imagen detrás del espejo.
938
Quien
piensa se convierte en corriente. Tirad el anzuelo y te aseguro que no saldrá
vacío si decides sacarlo del agua.
939
Sin la
libertad como camino es imposible contemplar en su plenitud el horizonte.
940
No
creerse más ni menos que los demás es paso fundamental para empezar a igualarse
a sí mismo.
941
Entre
cien opciones una es para el mal y la tomamos. Para resarcir el daño hecho no
nos alcanzan las noventa y nueve opciones restantes.
942
Nada
agiganta más el fantasma de la guerra que recordar la vuelta a casa después de
acabada la última batalla.
943
No
pierdas el horizonte y el sol no dejará que tus huellas se ahoguen en la
oscuridad.
944
Un
libro es un largo e incierto camino. La página es un mirador desde donde puedes
ver las sombras finales de la travesía.
945
El
silencio hace ver más extenso el camino, pero da más firmeza a tus pasos.
946
La
búsqueda desmedida de la grandeza hace que veamos a los demás como pequeños
habitantes de nuestra sombra.
947
La
vida, al final, será como esa playa olvidada y desierta que sólo estará colmada
de regresos.
948
Los
años son lugares del tiempo donde puedes detenerte y observar cómo han cambiado
los colores del horizonte.
949
Nos
mecemos como olas, tenemos la posibilidad de acampar en la playa y preferimos
regresar a altamar sin saber lo que ocurre en las profundidades.
950
Quien
cree encontrar seguridad en las cosas materiales vive como el que busca refugio
en las sombras pasajeras.
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