1151
Cuando en el tablero
se conoce la posición del otro, y el valor de las fichas propias, el movimiento
del caballo no encontrará obstáculos.
1152
El león que lideró la
cacería observa la manada disputarse las mejores presas y tarde se percata del mordisco
de la hiena, herida de la que no sobrevivirá.
1153
Si insistes en
sobrepasar en terrenos escarpados debes saber esquivar al que va delante.
1154
Al árbol no le
preocupan las hojas que se desprenden sino aquellas a las que aún mueve el
viento.
1155
Aunque el lobo tenga
los ojos azules sabe que el cielo nunca está a ras del suelo.
1156
La vida es como un
párrafo de novela inconclusa donde puedes jugar con la puntuación, respirar
como en natación, pero donde la historia termina al escribir el punto final.
1157
Los avances obtenidos
por los estudiantes en medio de las dificultades debe ser el principal
indicativo para analizar el aprendizaje.
1158
Lo fundamental de la
filosofía no son las respuestas que ésta intenta dar sino las preguntas que
genera.
1159
El sentido de
pertenencia empieza a florecer cuando comienzas a amar lo que haces.
1160
A quien busca la luz
las distancias jamás le ocultarán el objetivo.
1161
El cuento debe ser una
competencia de cien metros planos, donde mantener buen ritmo y braceo
acompasado lleva al lector a comparar su respiración con la de los competidores.
1162
El mejor diálogo es
el que reiniciamos con nosotros mismos. Todo porque sin las palabras de los
otros habría sido imposible recobrar la conversación.
1163
Detrás de la sutileza
de la sombra se oculta el abismo del que ésta se sostiene.
1164
Cuando dos personas
están en orillas distintas y no escuchan el rumor del río que los separa es
porque su conciencia está desconectada del resto de los mortales.
1165
Si la derrota no te
hizo fuerte fue porque hiciste poco para evitarla.
1166
El camino de la
verdadera amistad no tiene orillas.
1167
Alrededor de la
verdad y la mentira acecha la duda. Si ésta logra confundirlas con su niebla es
porque quienes hablan caminan sobre el mismo pantano.
1168
No engendres hijos
sino estás en capacidad de explicarles las primeras palabras del diccionario de
la vida.
1169
¿Por qué si el rayo
es el que más se oculta cuando aparece se hace el más visible?
1170
Para llegar más lejos
que los demás no se necesita partir de primero.
1171
Se enseña con el
ejemplo. No se puede mostrar a otros el camino sino se conocen sus orillas y lo
profundo que puede resultar el abismo.
1172
Ni el derrumbe de la
muerte alcanza a llevarse los cimientos donde floreció la vida.
1173
Mientras más se
asciende en la montaña mejor se observa el valle y menos miedo se le tiene al
río.
1174
Cuando toda la savia
se queda en el tronco a las hojas las desprende fácilmente el viento.
1175
Si se le entrega la
sabiduría a Google, imagínate el rol que desempeñarán los maestros.
1176
La conciencia es el
arma secreta con la cual el ser humano puede afrontar todas las guerras.
1177
Cuando la vida te da
esperanzas los obstáculos terminan sirviendo de faroles ante las sombras que
amenazan.
1178
El hombre es el mejor
espejo de la naturaleza, en él se reflejan con mayor nitidez las abundancias y
las precariedades del universo.
1179
El camino trazado no
se debe cambiar mientras se transita, porque el otro hará que llegue más ligero
la noche.
1180
La paciencia lo
alcanza todo, porque ve todo con suficiente claridad.
1181
Los obstáculos sólo se agigantan
cuando los anteponemos a las capacidades individuales.
1182
La contundencia de la muerte se
hace más visible en el cuerpo del débil y del menesteroso.
1183
Sanar las heridas de la tragedia
es hacer amigable su rostro para reconocerlo cuando volvamos a encontrarlo en
el camino.
1184
Cuando no se sabe escuchar menos
se sabrá leer. Cuando se separan las aguas mayor relevancia se da a las
orillas.
1185
Las palabras bien expresadas son
como el viento que a todos refresca y aunque ellas quieran quedarse pocos
alcanzan a retenerlas en su corazón.
1186
Toda buena intención encuentra
razones que mitigan el dolor causado por los desaciertos.
1187
Muchas veces quien se va con las
manos vacías entre ellas se lleva lo más valioso.
1188
Quien al ascender no sabe
observar el horizonte convierte la altura en grande abismo.
1189
El ser alcanza su máximo sentido cuando
se revela siendo en los otros.
1190
En la competición el objetivo de
la meta no es que llegues de primero, sino que alcances a desarrollar tu máximo
esfuerzo
1191
La esencia de la educación brota
del encuentro entre el respeto y el asombro que convocan maestros y estudiantes
en torno al conocimiento.
1192
No debes dar nada por perdido
hasta que la noche llegue y no te deje ver el día.
1193
Las páginas de los buenos libros
son como las aguas de los ríos cristalinos y torrentosos. Éstas a cada instante
cambian la tonalidad de los paisajes.
1194
Haz como la sombra que en las
tardes cubre los caminos, en las noches no teme a la profunda oscuridad y en
las mañanas vuelve a esconderse donde no la descubre la luz.
1195
Siempre será mayor la felicidad
mientras menores sean los deseos. Las sombras que no retroceden ante la luz
pierden el privilegio de confundirse con la noche.
1196
El ser humano y la montaña
guardan estrecha relación. Del ascenso y conocimiento de ambos depende la
grandeza de la hazaña.
1197
Compartir lo que se sabe
fortalece lo que se hace.
1198
Se renace cuando se termina bien
un proceso, cuando no se olvidan los primeros pasos dados sobre el mismo
camino.
1199
Pensar en el infinito te da
ventaja suficiente sobre lo que viene detrás, inclusive sobre tu propia sombra.
1200
Dentro de ti todo será luz
mientras no olvides los destellos que habitan en lo más profundo del universo.
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